Seleccionar página

Lentes de cine vs lentes de fotografía

por | Oct 20, 2018 | Análisis, Didáctico, Fotografía, Fotografía Cinematográfica, Lentes y ópticas

Lentes de cine vs lentes de fotografía

por | Oct 20, 2018 | Análisis, Didáctico, Fotografía, Fotografía Cinematográfica, Lentes y ópticas

Si observamos los objetivos (conjunto de lentes) usados en el cine y los comparamos con sus equivalentes en objetivos para fotografía, notaremos una diferencia importante. No son pocos los aspectos que influyen en que sean diferentes, en este post trataremos los aspectos más importantes.

Las cámaras de «fotos» DSLR con objetivos intercambiables son cámaras que tienen un tamaño y un diseño para ser usada por una única persona, e incluso con solo una mano (la otra mano se encarga mayormente de sujetar y operar el objetivo).

El efecto Bokeh

La cámara de fotos, unipersonal

Además del tamaño de la cámara y del de sus objetivos, la cámara de fotos tiene funciones automáticas, lo cual puede hacer que -si queremos- nos olvidemos de operar manualmente algunas funicones como diafragma, enfoque, etc…

Sin embargo en el mundo del cine, es bastante diferente. Principalmente por el tamaño de la cámara y porque todo es manual. Las cámaras de cine digital como una Red, Sony Cine Alta, una Blackmagic Ursa o una Arri Alexa son cámaras que ya solo una parte del cuerpo de cámara es más grande que una cámara de fotos.

Y eso es porque una cámara de cine es más compleja debido a los elementos que necesita como el visór, monitor auxiliar, filtros, emisores y receptores de todo tipo, amplificadores de ganancia, etc…, y eso sin contar con que además se añade más circuitería electrónica y la parte de grabacion de sonido (con su conectores, medidores, potenciómetros, etc..), de tarjetas (o discos duros SSD) para almacenar más información, etc… Todo eso hace que sea más voluminosa una cámara de cine que una de fotos.

El efecto Bokeh

La cámara de cine no suele ser operada por una sola persona

Por todo ello, una cámara de cine necesita ser más robusta, y además, un rodaje es parecido a una batalla campal en muchas ocasiones. Así pues, hablamos de un aparato que es más voluminoso y ha de ser más robusto también para que las condiciones meteorológias no le afecten. Solo por seguir la lógica, esto nos obliga a necesitar unos objetivos más voluminosos, mejor sellados y más robustos porque igualmente estas lentes estan en la misma batalla campal. Son, como digo, lentes que han de soportar condiciones adversas en rodajes de exterior o situaciones en las que la cámara está inmersa en situaciones poco habituales como polvo, condensación, particulas en el ambiente, etc…

Las lentes de cine (lo que es el cristal) son lentes más sofisticadas porque usan técnicas más complejas en su proceso de fabricación con el fin de obtener el mayor rendimiento posible. Y eso es fundamentalmente porque tienen un recubrimiento especial que favorece la entrada de luz y además reduce el viñeteo (el viñeteo es una reducción de luminosidad debido a la forma circular de las lentes en las 4 esquinas de la imagen rectangular).

Se han estandarizado algunos parámetros como los tamaños, el sellado, las ruedas dentadas para sistemas de follow-focus, etc…

El efecto Bokeh

Kitt de lentes para cine marca Xeen

En fotografía la cámara no se mueve mientras se dispara la foto, elegimos el encuadre, la posición y todo lo demás pero a la hora de disparar, no movemos nada, tan solo el dedo pulsa el botón de disparo (y si usamos disparo remoto o temporizado, no tocamos nada). Pero en cine la cámara se toca mucho, se opera, es decir, que aunque hay planos estáticos, hay muchas situaciones donde la cámara se mueve, o donde se mueven los actores y actrices (o elementos de la escena) y hay que ir ajustando.

Ello implica que el «fotógrafo» en cine es operador, y por lo tanto ha de hacer ajustes y mover la cámara mientras se rueda. Y todo ello teniendo en cuenta que además, las cámaras de cine son totalmente manuales. Los objetivos de cine no tienen motores ni contactos electrónicos para ser controlados de manera automática por la cámara. Y esto es porque no podemos dejar que la cámara «elija» donde enfocar o donde situar el diafragma. Cierto es que existen los sistemas de follow-focus remoto donde si se necesitan motores y contactos eléctricos. Pero sigue siendo operado manualmente.

Así que, mientras movemos la cámara siguiendo a un coche a toda velocidad, hemos de estar re-enfocando para no desenfocar el coche a lo largo del trayecto. Además si hay otro tipo de cambios, como las condiciones de luz, es posible que también haya que hacer reajustes de diafragma. Es decir, que un solo operador, se nos queda corto para hacerlo todo. Ahí es cuando necesitamos un ayudante de cámara y un foquista.

Entonces, además del operador, hay dos personas más rondando y tocando la cámara y sus cables y accesorios. ¿Imaginais a 3 personas tocando la cámara de fotos en una sesión fotográfica? ¿Verdad que la cámara de fotos se nos quedaría pequeña?. Pues de eso se extrae un motivo principal para que el tamaño de los equipos de cine, sean mas voluminosos, y con ello, también los objetivos.

El efecto Bokeh

Operador y foquista

En fotografía, los anillos de foco no son de largo recorrido, y eso es porque no es necesario, en fotografía enfocaremos el motivo de la foto y dispararemos. Y además puede que tengamos el enfoque automático y no necesitemos ni tocar el anillo de enfoque. Pero en cine, el foquista si que toca el anillo de enfoque, y lo hace casi continuamente, en cada plano. Por ello necesitamos mas recorrido del anillo (más diámetro) porque necesitamos más precisión ya que los actores y la propia cámara se mueve, y con ello todos los puntos de enfoque. Depende de la profundidad de campo, de los movimientos de los elementos en la escena y de los movimientos de la propia cámara el foquista necesitará mas o menos precisión, de ahí que un anillo de enfoque más largo, preciso y robusto sea imprescindible en cualquier objetivo para cine.

En fotografía, cuando movemos el anillo de enfoque, el barrilete que se desplaza para situar la lente interna en la posición deseada, es un barrilete que modifica el tamaño del objetivo. Sin embargo, en cine, el barrilete es interior por lo que no varía el tamaño del objetivo. Y esto es muy importante porque las cámaras se calibran y se ajustan según su peso y tamaño. Por ejemplo, si montamos una cámara de cine en un sistema de steady-cam, tendremos que equilibrarla. Entonces, si al tocar el anillo de enfoque sucede que el objetivo se alarga, el punto medio de gravedad varía, y con ello se desiquilibraría la cámara. Y eso sería un desastre. De ahí que se hayan estandarizado los tamaños de todas las lentes sea cual sea su distancia focal. Quiere decir, que no importa que tengamos un objetivo de 24mm y uno de 135mm, por tamaño exterior, serán iguales (o pr-acticamente iguales, el tamaño no variará demasiado). De esa manera, aunque cambiemos el objetivo en la cámara de cine, no variarán sus condiciones de peso y tamaño. Lo cual es importante en un rodaje de cine donde la cámara suele estar montada en trípodes, dollys, travellings, gruas, cabezas calientes, etc…

Y por último, todo esto obliga a tener una montura diferente, obviamente la montura tiene mucho que decir. Al hablar de lentes mas robustas y pesadas, necesita una montura más estable con un sistema de «cierre» más potente. Por ello la más usada es la montura PL (positive lock), sin contactos electrónicos ya que no hay motores que mover. Es una montura sencilla, rápida y segura que garantiza la unión solida entre el objetivo y el cuerpo de cámara. Un pequeño giro de un cuarto de vuelta y la lente quedará perfectamente fijada.

El efecto Bokeh

Un objetivo de cine de la marca Zeiss

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *