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VICENTE PORFILIO – DIRECTOR DE FOTOGRAFÍA – CINEMATOGRAPHER – MIEMBRO ASOCIADO AEC (ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE CINEMATOGRAFÍA)

Hablando de cine y fotografía con Nacho Ruiperez

por | May 5, 2020 | Director De Cine, Entrevista

Hablando de cine y fotografía con Nacho Ruiperez

por | May 5, 2020 | Director De Cine, Entrevista | 0 Comentarios

Vicente Porfilio – Director de fotografía (AEC) · Sígueme en redes sociales para más contenido

Voy a entrevistar a Nacho Ruiperez, director de cine valenciano. La verdad es que la idea es quedar y tomar un cafe y hablar de cine, pero debido al confinamiento por el Covid19, no hemos podemos quedar; así que la entrevista ha sido telemática. En cualquier caso, volveremos a hablar de cine y fotografía, eso sí, en persona y con un café en la mano. Y bueno, abro esta nueva categoría de artículos en el blog porque es algo que realmente me apetece hacer; charlar de cine y de fotografía con profesionales del sector.

Nacho tiene en su haber trabajos muy interesantes como el cortometraje La Ropavejera, el cual podéis ver en su canal de Youtube y por supuesto su primer largometraje «El desentierro«. Yo voy a hablar con él de cine, de su cine, de fotografía cinematográfica y por supuesto de la visión fotográfica de su propia película. Además me interesa conocer cuales han sido -y son- sus referentes visuales y sus referentes como realizador.

Antes de empezar, por supuesto que quiero agradecer a Nacho su participación en el blog con esta entrevista y también por su amabilidad para conmigo. También me ha aportado su visión de la película El Desentierro su director de fotografía Javier Salmones y el director de fotografía de la segunda unidad Carlos Pérez. También agradecerle su colaboración a ambos.

Hablando de cine y fotografía con Nacho Ruiperez

Este es el tráiler de la primera película de Nacho, échale un ojo si no la has visto aun porque muchas de las preguntas que le hago están relacionadas con El Desentierro. Una película ‘noir‘ que habla de algunos pasajes de corrupción política que se vivió en Valencia hace unos años. Los protagonistas desentierran ciertos asuntos oscuros 20 años después de haber sido «enterrados».

A nivel fotográfico esta película tiene cosas tan interesantes como que se ha rodado con la combinación de cámara Alexa y ópticas Cooke. Y además en anamórfico, por lo que la película se presenta en formato 2.35:1. Pero hay más, algunas secuencias han sido rodadas simultáneamente con dos cámaras, y cuando no, se ha rodado con dos unidades, lo cual es un lujo. Y para colmo, han subido las cámaras a drones especiales para hacer planos «aéreos» de una zona tan rica visualmente como La Albufera de Valencia y sus alrededores. Este es el tráiler:

«Intento trabajar desde el subconsciente»

Vicente Porfilio:

Hola Nacho, empiezo haciéndote esta pregunta. Como realizador ¿cómo definirías tu estilo?

Nacho Ruiperez:

Hola Vicente. Esta es una pregunta compleja para mí. Es difícil responderla ya que trabajo -o intento trabajar- desde el subconsciente. Intento no ser demasiado formalista, no depender tanto de la forma. Entonces no te sabría exactamente definir cómo es mi estilo. Obviamente tengo unos referentes, como casi todos -o prácticamente todos- y se el tipo cine que me gusta, y sé que me gusta un cine más sobrio donde el desarrollo psicológico de los personajes es una de las partes más importantes.

Vengo de la dirección de arte -puesto que yo empecé en el teatro- y de ahí pasé a la parte escenográfica. Hice varias películas en el departamento artístico y de ahí salté a dirigir que es lo que finalmente quería hacer. Entonces si tengo un estilo; quizás sea un estilo más plástico, quizás más manierista. Siempre donde la forma también intenta tener un lenguaje propio y un peso.

El desentierro entrevista fotografía

Fuente: eldiario.es

«Soy hijo de Spielberg»

Vicente Porfilio:

¿Qué director de cine es tu referente principal? ¿Y porqué?

Nacho Ruiperez:

No tengo un único director de cine fetiche, de hecho tengo muchos. Obviamente Kubrick me gusta mucho, Polanski; soy hijo de Spielberg como muchos de mi generación. Amo a Spielberg, pero también a Jacques Tati, y en definitiva tengo muchos referentes.

Hay un caso, el caso de Terry Gilliam que por cineasta maldito, rebelde y por de donde viene su historia; me interesa más él como artista que incluso sus películas. Pero me parece que en cada película se enfrenta a un abismo y eso me seduce mucho. El cómo un artista es capaz de entregarse a esa locura y arriesgar incluso muchas veces su propia vida. También me atrae la manera tan personal en la que cuenta las historias y la importancia que le da a la puesta en escena.

También me gusta Akira Kurosawa, Coppola o incluso en su momento me gustó mucho Jean-Pierre Jeunet junto con Marc Caro -que fue colaborador suyo como diseñador de producción o creador visual- en sus primeras películas. Hay muchos directores que podría añadir.

El desentierro entrevista fotografía

«Una fotografía que no te la acabas»

Vicente Porfilio:

Si pudieras elegir una película por su fotografía ¿cuál sería esta?

Nacho Ruiperez:

«2001» que tiene una fotografía que no te la acabas. Pero también destaco «Apocalipse Now» que es soberbia y fotográficamente no se puede llegar mucho más lejos de lo que lo hicieron allí. Y también por supuesto Blade Runner, que antes no te la he nombrado pero es una de las películas que más veces he visto, que más he estudiado y -de alguna manera- que más me interesa. Y eso que Ridley Scott no es un director del que me interese toda su obra. Pero Blade Runner me parece una piedra angular del cine de ciencia ficción, que no me canso de ver y de sacarle detalles. Hice en la facultad una tesina entre las diferencias que detecté en los montajes que encontré de esa peli.

Lo que me interesa mucho en general es cuando hay una historia detrás de la película, que magnifica la propia peli. Cuando hay una historia que puedes investigar y es entonces cuando empiezas a sacarle muchísimo más valor a la película. Y fotográficamente pues eso; 2001, y todo Kubrick. «El Resplandor» también es una película que me fascina; se te quedan las imágenes grabadas en la retina, y eso dice mucho del trabajo fotográfico; de la composición, de la luz…

Ahora por ejemplo estoy viendo; estoy devorando la serie Better Call Soul y el trabajo fotográfico es brutal. La manera en la que componen con la luz, la simbología que tienen los colores, la escala, el valor del plano, etc. Todo eso está pensado y programado para atacar a la psique del espectador . Eso lo hace muy interesante.

El desentierro entrevista fotografía

«Nos quedábamos sin decorado»

Vicente Porfilio:

Hay directores que se centran en dirigir a los actores y actrices, y dejan en manos del director de fotografía casi todo (o todo) el aspecto visual de la película. ¿Cuánto hay en El Desentierro de ti en la fotografía y cuánto hay de «cosecha propia» del director de fotografía?

Nacho Ruiperez:

No es una cuestión de porcentaje, porque cuando trabajas así, el proceso es muy orgánico y nunca sabes cúanto hay de uno y cúanto hay del otro. El caso de «El desentierro» fue muy peculiar. Hay un director de fotografía principal que es el que firma la película que es Javier Salmones. Un excelente director de fotografía con el que yo no había trabajado anteriormente.

Para la película necesitábamos dos paisajes distintos con los campos de arroz. Así que tuvimos que diseñar y programar toda la película para que pudiéramos tener una serie de exteriores; especialmente con las espigas del arroz con un color amarillo tostado. Que de hecho estaban ya recogiendo el arroz y tuvimos muchos problemas en el rodaje, porque estaban ya arrasando los campos. Estaban segándolos y nos quedábamos sin decorado, por así decirlo. El trabajo de diseño de producción fue por eso muy arduo y muy complicado.

Esto nos obligó a adelantarnos en el rodaje, y  por eso la primera semana de rodaje tuvimos a otro dire de foto que fue Edu Canet, (que más adelante por distintos motivos no pudo seguir haciendo la peli) y luego ya entró un veterano como es Salmones.

¿Cuánto hay de él y de mi? Pues no lo sé porque al final hay tanto trabajo de mesa anterior y de pre-producción. Trabajo en el que vas visitando localizaciones, hablando de referentes, viendo planos, estableciendo el storyboard, etc. Por todo ese tipo de cosas al final llega el momento en el que ¿quién ha hecho qué?. La línea no está tan clara. Sí que te puedo decir que yo me meto mucho, que yo no soy de dejar libre a la gente, porque me parece que al final la película la firma uno. Claro, cada uno firma su parte, firma la responsabilidad de su departamento pero evidentemente hay una firma  general que es la de dirección. Entonces tienes que supervisar todo, porque todas las voces tienen que ser una, sino sería un caos. Porque cada uno haría su película y yo creo que en eso haría que la película se resintiera. Sin ser mejores ni peores ideas, las de uno o las de otro. Simplemente es que cada uno tiene una tendencia y una forma de ver y de hacer y yo creo que acabaría siendo una película como un feto mal formado o algo así.

Me meto hasta el punto de diseñar yo mismo los storyboards de las pelis. A veces contrato a algún dibujante -trabajo mucho con  Miguel Fuster- si quiero mejorar alguna escena, puesto que no soy un gran dibujante. Por ejemplo lo contrato cuando hay que dar unas mejores perspectivas o que se entienda una persecución o una secuencia que tenga un aparataje más complicado, etc. Pero en general me gusta dibujarme casi toda la peli. Y supervisar cada localización y estar muy encima tanto de la dirección de fotografía como de la artística también. Soy muy meticuloso con la dirección de arte.

El desentierro entrevista fotografía

Fuente: Valencia Plaza

«Buceamos mucho en los Coen»

Vicente Porfilio:

A nivel visual, ¿Qué obras o artistas han sido referencias visuales para construir la fotografía de El Desentierro?

Nacho Ruiperez:

Mario Fernández Alonso (co-guionista) y yo pensábamos en Rashomon, por la forma en la que queríamos contar la historia con distintos puntos de vista; distintos narradores. Eso sí, visualmente Rashomon no tiene nada que ver con nuestra película.

Buscamos visualmente películas más actuales como Comanchería que es una película que nos atrajo mucho.  También westerns mas actuales como por ejemplo de los Coen, buceamos mucho en los Coen. Antes no te lo he dicho pero soy muy fan de los Coen, muy muy fan. Por ejemplo pensábamos y valorábamos mucho la película «No es país para viejos«. Bueno en definitiva ese tipo de películas.

Teníamos también un referente muy actual, que se ha dicho mucho, que es «La isla mínima«; un referente nacional. Intentábamos olvidarnos un poco de esa peli, porque tampoco queríamos que por el hecho de que se vieran unos paisajes parecidos y donde dos personas investigan algo, pudiera decirse que las películas eran similares cuando realmente la historia no tiene nada que ver. Son dos historias totalmente distintas. Intentábamos alejarnos de ese referente tan directo y tan obvio. Por otro lado es una gran película, una peli que a mí me fascina.

Nosotros buscábamos otro tipo de luz, una luz, mas cercana a la naturaleza de la historia; mas mediterránea. Buscábamos esos campos de arroz con ese amarillo como color predominante. Y justamente la importancia era separar visualmente las dos épocas para que el espectador pudiera ubicarse en una historia que realmente es compleja estructuralmente. Toca varias épocas, por eso buscábamos un invierno para el pasado, con unos campos de arroz inundados en agua, y una siega -como día antes- que está en ese color tan característico amarillo. Unos campos de arroz ya a punto de ser segados para el verano; para la historia del presente.

Y eso fue complicado, pero al mismo tiempo la peli visualmente gana mucho. Y luego también buscábamos en la paleta de color otra serie de colores que significaban ya otro tipo de cosas. Tenemos por ahí un azul muy intenso, teníamos unos rosas para el protagonista. Pensábamos que podía funcionar bien con su carácter más de Peter Pan. Mas típico de una persona despreocupada por su pasado, que vive el día a día. En fin, hay un trabajo de simbología del color y en principio estaba todo bastante pensado y bastante estudiado.

El desentierro entrevista fotografía

«A pueblo pequeño, infierno grande»

Vicente Porfilio:

La trama de la pelicula gira en torno a la La Albufera y sus alrededores. ¿Es así porque esa zona supone un plus a nivel visual? ¿Es por algo puramente narrativo al margen de lo visual? ¿Por temas de producción?

Nacho Ruiperez:

Esta pregunta prácticamente ya te la he contestado en la anterior respuesta. Sobre todo queríamos centrarnos en los campos de arroz y en esas estaciones de recogida. Y trabajar con el concepto del western. Al final tenemos una historia de un pueblo, y como siempre se ha dicho «a pueblo pequeño, infierno grande«. Teníamos que en ese pueblo se estaban callando delitos del pasado, durante 20 años; y entonces empieza a salir toda la mierda del pasado a través de la investigación de nuestro protagonista.

Y ese creíamos que era un escenario que nos permitía ese misterio, ese thriller, esa posibilidad de contar la historia de unos personajes, mas o menos aislados, con sus costumbres muy arraigadas. Porque al final es una película que habla de raíces, habla de historia, de memoria viva. Entonces creíamos que ese entorno era posible. A parte de que está, de forma muy desnuda y muy clara, está hablando de la corrupción que hemos vivido en Valencia durante muchos años. No ponemos ninguna bandera a ningún partido, pero bueno, creo que no hace falta ¿no?.

Si que hemos dejado algunas pastillas de algunas frases en ciertos personajes que nos parecía que podían ser relevantes. Frases que a día de hoy son muy conocidas en el mundo periodístico. Dichas también por ciertos políticos.

El desentierro entrevista fotografía

Fuente: JustWatch.com

«Nos lo dio la propia naturaleza del entorno»

Vicente Porfilio:

Se advierte un diseño de paleta de color en El Desentierro, en general tiene colores azules y rojos (diferentes tonalidades). También se ven colores verdes y amarillos ¿Qué te llevó a tomar esa decisión en cuanto a la colorimetría?

Nacho Ruiperez:

El color predominante es el amarillo que nos lo dio la propia naturaleza del entorno. Pasaron muchas cosas y estuvimos a punto de renunciar a esa posibilidad de rodar en dos épocas distintas. A parte de que además no nos dejaban rodar porque allí hay un sistema de agricultura establecido, y tu no puedes parar unos campos de arroz. Al final todo se resuelve con negociaciones y pasos que va dando producción. No dejan de ser decisiones artísticas que tienen que ver con el color, pero también con lo que implica el paisaje para los personajes.

Lo cual les implica volver a su tierra de origen, lo que implica también volver a entrar contacto con el que fue el lugar de su infancia. Todo eso era súper importante. Yo estoy convencido de que si no hubiéramos conseguido rodar con esos campos de arroz  tan vislumbrantes, la historia se habría adolecido seguro. Sería una historia sin tanta fuerza simbólica.

Volviendo al tema de los colores, queríamos trabajar con bastantes colores. No queríamos una paleta de color demasiado marcada en cuánto a que: «mira vamos a poner verdes y rojos porque el rojo es el color del fuego, de la pasión, etc». Si no que íbamos más bien por temas. Por ejemplo, en el pasado utilizábamos muchísimo el verde; pero un tipo de verde más bien oscuro, justamente para mostrar que ese mundo estaba infecto. Que se estaba empezando a infectar, a podrirse. Y al final vemos un mundo que efectivamente ha acabado así, vemos un reino que ha acabado putrefacto.

Siempre intentamos que hubiera luces contaminantes, muchos neones. Me empeñé en llenar todo el pasado de neones, meter neones allá donde podíamos. En cuartos de baño luces refractadas, luces contaminantes y todo así. Y eso estaba muy presente.

Decidimos trabajar con el color rosa, pero un rosa asalmonado. Que por otro lado ahí salía el chiste fácil con el director de fotografía. Era un rosa que lo llevaba ya en la camisa el protagonista. Prácticamente pasa toda la película con una sola camisa, porque la historia del presente sucede en 3 días solo. Y ese rosa lo podemos ver también en el hospital. Le pedí a la colorista Paula Ruíz -que es buenísima- que me tintara las paredes, que era algo que no habíamos tenido en cuenta durante el rodaje. Y luego en la pospo se me ocrrió «¿oye, podríamos tintar las paredes de rosa?». Y Paula lo hizo, quedó súper bien. Ese color va ganando terreno, ya que es el color de la inocencia y va limpiando de alguna forma el terreno infecto de su familia, toda la siembra que hicieron en su pasado, de criminalidad; de corrupción en definitiva.

El desentierro entrevista fotografía

Fuente: Makma.net

«Hubo momentos de mucho vértigo»

Vicente Porfilio:

Rodar con la cámara Arri Alexa y además en anamórfico con lentes Cooke es algo de agradecer visualmente como espectador. ¿Concebiste la película pensando en ese look? ¿o fue algo que vino después? Y por otro lado ¿No te planteaste nunca rodar con otra cámara como por ejemplo RED Epic Dragon?

Nacho Ruiperez:

El director de foto se empeñó en una fotografía con mucho estilo, con mucha fuerza visual, con esa profundidad de campo que tienen estas ópticas que al final te parece estar viendo una peli con un poderío visual y un atractivo fuerte. Pero finalmente fue una decisión consensuada con Carlos Pérez, que es el director de foto de la segunda unidad -y es un buen amigo– con el que suelo colaborar en bastantes trabajos, y él lo tenía muy claro. Él decía «no podemos renunciar a esto, esta película requiere una fotografía muy buena. Vamos a tener paisajes bestiales. Vamos a subir la cámara en varias ocasiones con un drone y tenemos que tener el mejor equipo posible».

Y bueno, este fue el mejor equipo posible que conseguimos con el presupuesto que teníamos. Rodar a dos cámaras también era la primera vez que lo hacía. Lo que me supuso un reto importante porqué no es fácil rodar con dos cámaras en ficción. Quizás en una serie en la que tienes unos decorados, y se deja la iluminación más o menos fija, es más fácil introducir incluso una tercera cámara. Pero en un rodaje en el que estás en paisajes naturales, dónde te estás moviendo constantemente de un sitio a otro, no es nada fácil. Sobre todo para el equipo de sonido, porque yo cruzaba cámaras con escalas muy diferentes (planos cortos y planos abiertos) y entonces ellos no se podían llevar el sonido de esa escena bien porque la pértiga con el micrófono no podía estar cerca del actor porque se veía por alguna de las cámaras.

Pero si no hubiéramos tenido esa segunda cámara, no hubiéramos podido hacer la peli. Ya que tuvimos muchas veces que tirar de una segunda unidad que la dirigía Mario, mi co-guionista. Y por ejemplo se iban a rodar a algún set de exteriores o incluso alguna escena en la que el actor iba conduciendo y tenía algún tipo de acting, etc. O por ejemplo los flashbacks con los niños, o el ir con la moto por la ‘marjal’ porque sino no pillábamos el paisaje que necesitábamos porque no nos daba tiempo a rodarlo. Yo creo que lo más difícil a lo que me he enfrentado en esta película sin duda alguna es a poder diseñar todo eso. Falele, el ayudante de dirección hizo un trabajo excepcional porque no era fácil coordinar a tantas personas, agendas y actores de muchos países. Fue un trabajo muy complicado y hasta que conseguimos cerrar el plan de rodaje hubo momentos de mucho vértigo. Y luego también el trabajo de dirección de producción donde Marifé de Rueda y su equipo consiguieron calzar la película, era muy difícil el planteamiento.

Para mí el resultado a nivel fotográfico es muy bueno. No sé cómo hubiera quedado con la RED Epic Dragon por ejemplo, no lo sé. Aunque con esa cámara sí que rodamos el corto de La Ropavejera, pero era un corto que tenía un tipo de fotografía muy distinto; en blanco y negro, y ahí buscábamos algo que emulara un tipo de cine de principios del siglo 20. En fin, era otro planteamiento completamente distinto. Estoy bastante contento con el resultado de El Desentierro. Aunque siempre me queda ese 10% de disconformidad, porque sino no avanzas y creo que te estancas. Y nuestro trabajo de explorar y de investigar no merece la pena.

El desentierro entrevista fotografía

Fuente: La Vanguardia

Javier Salmones: «El poder narrativo de la obscuridad»

Javier Salmones  es el director de fotografía de la película, y por supuesto que es el  primer responsable. Así que su punto de vista es realmente determinante e importante. Es por ello que le he pedido que aporte su visión, algunas letras que nos ayuden a entender su forma de entender el look de El Desentierro.

Javier Salmones:

Hay que encontrar la narrativa de la obscuridad. Dar existencia a lo negro. Que la ausencia de luz y su incomodidad cuente en la película todo lo que no sea obvio.

Estoy investigando sin parar en el poder narrativo de la obscuridad. Ese límite entre lo visible y lo invisible.

Al menos, que el segundo nivel de lectura esté ahí. En todo lo que hemos querido contar en el límite de lo visible.

Y desde luego necesito recorrer ese camino contigo. Obviamente esté «contigo» era Nacho.

No muchos directores se atreven a entrar en estos mundos y yo le agradezco a Nacho que me acompañara.

Fuente: Valencia Plaza

Carlos Pérez: «Empezamos a localizar un año y medio antes»

Carlos Pérez es el director de fotografía de la segunda unidad de «El Desentierro». Le he pedido también que me aporte su punto de vista, ya que él fue el que inició el proyecto a nivel fotográfico y tiene mucho que decir. Su participación en este proyecto es bastante importante. Esta es —desde dentro— su visión sobre «El Desentierro»:

Carlos Pérez:

Un año y medio antes de arrancar el rodaje ya empezamos Nacho y yo a localizar. Nos recorrimos media marjal, discotecas abandonadas, casas de campo viejas pero con una esencia increíble, clubs nocturnos, etc.

Fue un proceso crucial para la película, el poder visitar tantos sitios, insistir tanto en ver otro sitio más, en buscar el lugar idóneo para contar la historia que Nacho tenía en la cabeza y que poco a poco todos la íbamos instalando en la nuestra.

Una de las largas conversaciones que tuvimos Nacho y yo, tiempo antes que se empezara a formar el equipo, fue sobre diferenciar con la cámara las dos épocas. El pasado lo haríamos más estático, siempre operando sobre cabeza y moviendo la cámara en travelling, grúa o steady-cam. Esto iba a relacionar rápidamente esta parte de la película con el gran cine de gángsters, un estilo más teatral y apostar por planos más pictóricos. El presente, que cuenta la búsqueda de Jordi a su padre, tenía que ser mucho más frenético, más cercano al documental que a la ficción, que le inyectara verdad a la historia en cada plano.

Con Javier Salmones, el director de fotografía, una de las principales consignas fue trabajar siempre con contraste y densidad en los planos. El sol siempre en contra e iluminar los decorados desde el exterior principalmente con una única fuente de luz.

En las escenas de exteriores, intentamos planificarlas siempre que el sol estuviese bajito, o bien por la mañana o al atardecer, lo cual no fue nada fácil y Falele Ygueravide (1er ayudante) tuvo que sudar sangre.

Para los interiores noche, se utilizaron cajas de luz cenitales relativamente suaves pero dirigidas y recortadas para tener control de la luz. Javier tiene tanta experiencia que antes de encender el aparato, ya sabe exactamente dónde lo quiere, con qué inclinación y a qué distancia va la difusión. Fue mucho más que un lujo poder estar a su lado casi diez semanas, entre la preparación y el rodaje.

Antes de llegar al laboratorio, había una idea preestablecida desde rodaje, pues trabajamos en set con “Livegrade”. Rafa García el DIT, fue preetalonando los dailies y marcando un estilo consensuado con Javier y Nacho, aunque en post se rebajó en general los tonos cálidos y salieron todos los azules tan característicos de nuestra Comunitat. Al mismo tiempo, en los exteriores del presente, sobre todo al final de la película, queríamos que asfixiase el calor, y por ello se llevó hacia unos medios tonos más cálidos y un ajuste de las luces altas.

Fuente: Valencia Plaza

Enlaces de Interés

Un corto fatástico por parte de todo el equipo de Nacho es el de La Ropavejera, puedes verlo haciendo click aquí.

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